Los mercados financieros globales enfrentan un entorno de aversión al riesgo, con el Bitcoin corrigiendo por debajo de los $62,500 tras la escalada de tensiones entre Irán y EE.UU., que también presionan a la baja a las bolsas estadounidenses. En Europa, la implementación del nuevo sistema fronterizo de la UE amenaza con triplicar los tiempos de espera en los aeropuertos, generando advertencias de aerolíneas como Ryanair.
En el ámbito macro, Alemania reconsidera su abandono del carbón debido al encarecimiento del gas natural, mientras que en Reino Unido crece el fenómeno del "gazundering" (reducción de ofertas de última hora) en el mercado inmobiliario. El Banco Central Europeo advierte que la adopción de stablecoins podría erosionar los depósitos bancarios, aunque el euro digital mantendría a los bancos en el centro del sistema.
En el sector cripto, la regulación MiCA avanza en Europa: ESMA añadió 14 nuevos proveedores de servicios de criptoactivos a su registro, y OKX permite la conversión voluntaria de USDT a USDC para cumplir con las nuevas normas. Mientras tanto, los ETF de Bitcoin al contado en EE.UU. acumulan tres días consecutivos de entradas netas por $368 millones, señal de demanda institucional pese a la volatilidad.